Ayer me dije a mi misma que era momento de sacar todos aquellos papeles viejos e inservibles y limpiar un poco el polvo de mi pequeño rincón: mi habitación.
Mientras limpiaba, tomaba una pequeña copa de vino espumoso y al son de la música de Hans iba tirando todo aquello que no me era últil y guardaba sólo lo que era realmente importante. Noté por unos instantes, que el deshacerme de "aquello viejo e inútil" en realidad me estaba costando trabajo, me era difícil decirle adiós y depositarlo en el bote de basura... y es que, me traía tantos recuerdos...
¡Cuán apegada soy a ellos!, mi cuarto fungía cual capacidad de memoria puesta en los alrededores de unas simples cuatro paredes. ¡Me aferro!, tal como un gato a su bola de estambre, una garra pata al cuerpo de un animal, un baboso a la pared, una niña a su cobija, un recién nacido a la mano de su mamá... me aferro con fuerza a todos esos recuerdos, buenos, malos, tristes, alegres, mas o menos, me aferro... y eso, eso es lo que no me deja vivir, vivir el momento y disfrutar a los que tengo. Todo por añorar lo que ya perdí y que no vuelve más.
Es una sensación inexplicable el ver todo aquello lleno de polvo, cartas recibidas, cartas jamás enviadas, revistas, recortes, dibujos, escritos y una que otra fotografía. Es un dolor que se siente por todo el cuerpo al ver todo aquello que sabes que sólo en papeles se quedó y que ahora a la basura tienen que dar.
Boté todo con rapideza, no miré siquiera la forma en que cayeron dentro del bote, solo los tiré y me dispose a continuar limpiando. No quería mirar y que ello me pudiera detener y quererlos volver a tomar, no más... ya bastante vueltas le he dado a mi pasado y ya bastante los fantasmas me han visitado... era tiempo de dejarlos en su lugar y ahora, ese era su preciso lugar.
Para reconfortarme pensé en que quizá sea mi último año aquí y no quiero desperdiciarlo pensando y viviendo de solo recuerdos, ilusiones, fantasías... por eso me despedí de todos ellos. Nunca se sabe en realidad cuando es buen momento de decir adiós a todas esas ataduras hasta que dejas de pensarlo y realmente lo llevas a cabo.
Ahora tengo un poco más de espacio en mi habitación, sigue sin verse muy limpia y muy ordenada... pero aún tengo unos días más para continuar arreglándolo. Le hace falta y a mi también me hace falta.
Heyyyyyyyyyyy yo no se nada acerca de "quizas sea mi ultimo año aqui" te vas?
ResponderEliminarSiempre he pensado q la vida son recuerdos, lo que la hace importante son las desiciones q tomemos sin importar el q, siempre y cuando estas desiciones nos hagan sentir bien aunq algunas veces solo sea por unos segundos...
ResponderEliminarMuy bueno el texto, es difícil desprenderse del pasado y de los viejos fantasmas q suelen aparecer cuando ya los creías olvidados he pasado por eso y se de lo que hablas.
Un abrazo mim feliz año, grax por visitar mi blog
Anhelo al pasado revivido en tu mente.
ResponderEliminarNostalgia de palabras que ya dichas eh?
Si...una patada a la boca del estomago seria mas bienvenida.
A mi también me pasa de revolverme la cabeza con solo escuchar alguna palabra relacionada a mi pasado...como si fuera gran cosa.
Linda tu publicacion, me hiso sentir bien sabiendo que no soy el unico que se pone nostalgico con papeles viejos.
Saludos Antonio.-